El italiano Lucio Fulci es quien
dirige este filme, cinta más bien discreta, y que no se deja clasificar con
facilidad, pues se advierte cierto intento de asemejarse a una variedad de
western, pero nunca llega ciertamente a consolidarse como tal. El filme nos narra
escuetamente la historia de un cuarteto de personajes, singular conjunto, integrado
por un tahúr buscavidas, una prostituta del pueblo, un alcohólico y un recluso
negro, cuatro individuos sin mucho en común, pero cuyos caminos coinciden en
una prisión. Posteriormente, serán expulsados del miserable pueblo donde están,
teniendo como objetivo alcanzar otro asentamiento cercano, pero en el camino se
enfrentarán a un implacable bandido, un pistolero que tiranizará su trayecto,
mientras va naciendo un romance entre la prostituta y el tahúr. El director
italiano Fulci manifiesta muchas de sus falencias en esta cinta, que pareciera
querer encuadrarse dentro del género de los recordados espagueti westerns, pero al trabajo final mucho le falta para considerársele
dentro del género que brillantemente elevara el gran Sergio Leone, se queda
corto en muchos aspectos. Cuenta con un reparto de actores de segundo orden,
sin ningún tipo de relumbrón, con Fabio Testi que hace de lo que podría considerarse el héroe o
protagonista principal, y la bella pero insípida Lynne Frederick como la prostituta enamorada, en sus roles
estelares.


Se trata de un filme singular, singular
en el sentido de que se desarrolla en el Oeste yanqui, los personajes que en él
van discurriendo se corresponden con muchas de las figuras clásicas del western,
pero no por esos meros elementos, el filme se alinea dentro del western, ni, en
su defecto, como pareciera acercarse tibiamente, un espagueti western. Se
configura un filme de muy poco interés, de nula ligazón al Oeste, pues, como se
dice, si bien cuenta con ciertos personajes arquetípicos de la mencionada
corriente, se apoya en éstos de manera tan superficial como insuficiente y poco
efectiva, pistoleros, indios, el escenario mismo, son todos elementos que se sienten sumamente de relleno, innecesarios. Algunos estériles asomos a lo sanguinario
de los espagueti se aprecian, pero otra vez, tan someros como el filme mismo,
un filme supuestamente del Oeste, pero que de ello, únicamente tiene el escenario,
dotado de un interés que se va diluyendo. Así, resulta no sencillo clasificar el filme pues no se puede caer en el
facilismo de etiquetarla como un ejemplar del género del gran Leone, no basta meramente
con un tratamiento somero de un escenario y personajes accesorios. Se advierte,
claro, un evidente intento de plasmar el western y su grandeza, pero se siente
que se queda el filme en eso, en un intento estéril, con algunos momentos de interés,
pero no mucho más, y donde la historia central parece ser finalmente el soso romance
del tahúr y la prostituta. Se siente finalmente un entramado de situaciones sin
un norte demasiado definido, sin una
directriz, no llegando nunca a un clímax, donde la irrupción del Chaco devuelve
cierto interés. Las actuaciones son tan olvidables como este discreto filme.
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