Suspenso en esta singular
película del director estadounidense Karlson, en el que por un lado decepciona
al espectador, pero por otro, agradable sorpresa sabrá generar. El realizador
norteamericano nos introduce en el Oeste yanqui, una alejada ciudad a la que
arriba un joven citadino, visita por vez primera el suelo en el que su
progenitora, fenecida, nació. Va en busca de nuevos horizontes, pero lo que
encontrará será distinto a lo que su madre le describía, hallando un inhóspito
territorio, asolado por sequía, que ha generado, en consecuencia, que un salvaje puma se acerque hasta el
pueblo, poniendo a prueba máxima la entereza y determinación del citadino
muchacho, que se tendrá que ganar a pulso el respeto de los lugareños. Moderada
y discreta cinta, que no contiene mayor profundidad ni complejidad en su
contenido, exceptuando un inesperado tratamiento a las secuencias con el que se
erige como protagonista, el gran felino que atormenta a los pueblerinos. El puma
y sus acciones serán retratados con una cercanía y efectividad que sorprende,
rozando por momentos la naturaleza del documental el filme, por lo que realza
los bonos que otras flaquezas de la obra constituyen. El filme, en su modestia,
no cuenta con actores de mayor renombre ni prestigio, y está estelarizada por
Lon McCallister como el citadino individuo que encuentra impensada aventura,
Preston Foster y Forrest Tucker como lugareños en disputa, y Peggy Ann Garner
como la fémina que de él quedará prendada.
Acompañado por su leal cánido, Eggers en vano intenta dar
caza al puma, crece la impaciencia en los demás pobladores, particularmente en
Gil. Al ser presentado ya a todos los lugareños, descubre Danny que Gil es su
tío, hermano de su madre, y se entera además de una vieja rencilla que éste
tuvo con Eggers por el agua del lugar, ambos casi se matan, y producto de eso,
Nancy, su madre, se fue, no se casó con Tom, entonces su prometido. Mientras
Doris está entusiasmada con el recién llegado, Tom le dará alojamiento y un
trabajo en su casa. El puma mata más animales, Gil, harto ya, va en busca del
felino, y de la recompensa. Así, Hawks se embarca junto a sus hijos Jim (Skip Homeier) y Wid (Gene Reynolds), a la cacería, junto a Matt, Tom y
Danny, pero éste último manifiesta su total inutilidad en este tipo de labores,
despertando burlas en sus primos. Pese a los agasajos que Doris le profesa,
Danny decide irse, pero antes de hacerlo, se desata intensa pelea, Tom contra
Gil, y Danny contra sus primos; tras esto, el citadino conversa con Tom,
reconsidera su decisión, se quedará a ayudarlo a cazar al puma. Pero, tras una
nueva inepcia del joven, Tom resulta eliminado por el felino, el furibundo
joven de ciudad va a por el animal, para lamento de Doris. Con el perenne apoyo
del can, sorprendentemente Danny liquida al puma, se gana el respeto de todos,
y se quedará en el rancho de Eggers, y con Doris.



