sábado, 14 de abril de 2012

La novena puerta (1999) - Roman Polanski

Última película del siglo XX de Polanski, finisecular cinta con la que no a pocos decepcionaría el polaco, con la que despedaza todas las directrices con las que alguna vez maravilló a crítica y público. Polanski realiza el ejercicio más singular que quien escribe haya visto de su realizador hasta el momento, llevando al cine la novela de 1993 El Club Dumas de Arturo Pérez-Reverte, una cinta que, en teoría, me refiero, por su trama, debía ser una película muy de su director, muy afín y presta a su estilo, pero que acaba estrellándose contra un incomprensible muro de frivolidad y superficialidad. Es la historia de un peculiar investigador, un investigador de libros, especialista en los más difíciles ejemplares, en rarezas, que de pronto es contactado por un gran magnate y fanático de los textos satánicos, que le encomienda la misión de corroborar si un libro muy raro que tiene, un libro satánico, es auténtico. Su misión lo llevará por las bibliotecas mejor nutridas de Europa, pero también lo mezclará en oscuros rituales en honor a Lucifer, aunque ciertamente, de oscuros no tienen nada. Para representar este filme tan irregular dentro de su filmografía, Polanski recluta al yanqui Johnny Depp, como el aventurero investigador libresco, a Frank Langella en el lamentable papel del satánico coleccionista, y vuelve a insistir con su mujer Emmanuelle Seigner en la cinta, aunque en esta oportunidad la apuesta se haya visto más alejada que nunca a ser acertada. Los más acérrimos fanáticos del polaco, deberán prepararse antes de visionarla para sufrir una marcada decepción.

         


Iníciase la película con un sujeto que se suicida, se cuelga en su muy nutrida biblioteca. El maduro hombre sobrevivió, pero vegetal, y su biblioteca es tasada por el especialista Dean Corso (Depp), inescrupuloso sujeto que estafa a los herederos del viejo. Luego Corso se aproxima a un simposio sobre brujería, en el que Boris Balkan (Langella) es ponente, y a continuación le muestra éste su gran colección de libros satánicos, cuyo libro estrella es Las Nueve Puertas, y lo contrata para verificar su autenticidad, comparándolo con los otros dos ejemplares que hay en el globo. Empieza a investigar, y recibe la visita de Liana Telfer (Lena Olin), viuda del dueño original del libro, el hombre que se colgó, la mujer lo seduce para recuperar el texto, pero en esto último no tiene éxito. Al ser asesinado un amigo, quiere renunciar a Balkan, pero no se le acepta dimitir, y va descubriendo singulares grabados en el libro. Unos libreros gemelos le dan más información sobre el libro, y contacta a una extraña y bella mujer (Seigner), que veía solo en extrañas apariciones. Logra ubicar al tenedor de una de las copias, Victor Fargas (Jack Taylor), revisa su ejemplar, encontrando algunas diferencias.




Al contarlo a Balkan, éste desea tener el otro ejemplar, mientras sigue Corso viendo a la extraña mujer, que le dice vaya con Fargas de nuevo, encontrándolo cadáver, y el libro, a medio quemar. Viajan nuevamente, en busca del último ejemplar, y llega Corso hasta la Baronesa Kessler (Barbara Jefford), que le da más datos, pero no le presta su texto.Llega a descubrir muchas y llamativas diferencias entre los libros, por lo que la Baronesa reconsidera y le permite revisar su ejemplar. Sin embargo, es noqueado, y al despertar, la mujer también ha sido liquidada, y su biblioteca, incinerada. Al regresar al hotel donde se hospeda, se da con la sorpresa de que su propio ejemplar ha sido robado. Junto con la anónima acompañante, buscan su residencia, un enorme castillo alejado, oscuro recinto en el que se adentran, la encuentran, y al libro. En la residencia, un oscuro ritual sucede, misa satánica presidida por la mujer Telfer, pero interrumpida por Balkan, que la elimina. Luego, en su propio ritual, Balkan increíblemente se mata a sí mismo. Aparece después la misteriosa mujer, con quien Corso tiene sexo frente al castillo en llamas, y a quien al final descubre en un extraño grabado.




De esta forma termina una cinta que, es muy lamentable decirlo, pero es la película más decepcionante, y con holgada distancia, de su director; he tenido la suerte y el esmero de ver todos sus largometrajes, y por el bien del propio Polanski, lo más seguro es que ninguno lo supere en mediocridad. Una cinta por demás atípica, desde el comienzo con esos artificiales y prefabricados créditos, que ya hacen presagiar lo peor. Lo más curioso y llamativo es que, como se mencionó inicialmente y ahora paso a profundizar, el tema es ciertamente oscuro, un legendario y raro libro satánico es capaz de invocar al mismísimo príncipe de las tinieblas; con un tema así, sabiendo que Polanski está tras las cámaras, uno podría esperar un deleite, con cierta referencia a la magistral Rosemary’s Baby (1968). Pero lo cierto es que la película adolece de dos de las más elementales piedras angulares del cine de Polanski. Primeramente, los personajes, tan exquisita y bizarramente delineados y construidos en otros filmes, ahora son peleles, mequetrefes, empezando por un detective Corso insípido, de débil perfil, es un gusano, y ni hablar del infame papel de Balkan, un supuesto patriarca satánico cuya estúpida muerte es insólita, increíble, inadmisiblemente ridícula. Segundo, lo impensado, el elemento santo y seña del polaco, su atmósfera, su carga ambiental, cae a lo más bajo, más inocua que nunca, plagada de situaciones pueriles, ridículas, con elementos que supuestamente deben crear misterio, pero aterrizan alarmantemente en la vulgaridad, una vulgaridad impensada en Polanski, que hace incluso preguntarse, si es esto una suerte de broma, que no puede tratarse de una cinta del polaco. Esos detalles finalmente se sienten inconexos, incoherentes, ajenos a la cinta incluso, incomprensibles cabos sueltos, fuera de lugar.







Siguiendo con los personajes, es ya forzosa casi la forma en que Polanski incluye a su mujer en la cinta, en un papel inverosímil, anónima acompañante, supuestamente rodeada de misterio, intentando ser fatal fémina, y no lográndolo jamás, una chica bonita de la que el detective ni siquiera sabe su nombre, pero ridículamente está involucrada en todo. Lo acompaña a todos lados, y claro, si a alguien no le sorprendió e incluso indignó las secuencias estúpidas de ella levitando, muy probablemente sea un neófito de la obra polanskiana. Adiós a sus turbulentos personajes, adiós a las sórdidas y bizarras atmósferas, a la tensión que quiebra a protagonistas y propios espectadores, adiós a los deliciosos tratamientos de putrefactos y decadentes universos, adiós a todo lo suyo. No es agradable labor la de defenestrar una cinta del polaco, pero si vemos secuencias como la de la ¿secta satánica? en pleno ritual demoníaco, la forma en que un caricaturesco Balkan asusta a esos patéticos remedos de acólitos de Lucifer, es insultantemente mundano y vulgar, es inaudito ver esas secuencias, insólito que sea una cinta de Polanski, es incomprensible que esto haya salido de la genial mente que produjo la soberbia adaptación del libro de Ira Levin, o de las maravillosas películas de los 60 y 70. Termina así un circo de secuencias para el olvido, e inmediato olvido, hasta algún arco iris se aprecia en determinado momento, es la cinta un lunar en la filmografía de su autor, y lamentablemente, un lunar innecesariamente realizado por el director, que bien pudo ahorrase su producción. Si salí relativamente decepcionado de Piratas (1986), esta cinta sin duda se erige en lo más discreto y mediocre que he visto de su realizador. Termino de esta forma una tarea que jamás pensé realizar, redactar un articulo defenestrando una cinta de este director tan brillante, tan remarcable, esta película no le hace justicia, la considero un infortunado accidente, y lo deseo irrepetible.






10 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo... Inverosímil!

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  2. a mi si me gusto la pelicula saludos!!

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  3. A mi me gusto mucho pero el papel de la chica era malisimo. Sobraba completamente.

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    1. Mi opinión sobre la cinta ya ha sido dada. Saludos

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  4. A mi me gustó el film, quiza porque no soy un critico cineasta, pero la disfruté. El papel de la chica estubo muy mal ejecutado, pero tengo aun la duda de si en realidad ella era el mismo lucifer o un edecan del mismo. Alguien tiene alguna idea?

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    1. En este mismo sitio Cinestonia encontrarás toda la filmografía polanskiana comentada. Te recomiendo revises alguno de esos artículos, y por supuesto,las películas.

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  5. No puedes simplemente encasillar a un director y esperar que todas sus peliculas contengan las mismas caracteristicas, misma atmosfera, mismo suspenso, mismo trabajo de personajes, sino todo sería muy plano. Coincido que hay cosas ridiculas como la levitacion o la totalidad del personaje de la mujer misteriosa, o que realmente la pelicula daba para más con esa historia y tales actores. Pero bueno, mala no está. Ahora sí, tu crítica es una más de las que hacen los tipicos pseudocriticos con aires de arrogancia y mucho tiempo para ver largometrajes e ir al cine.

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    1. Gracias por tus palabras y por visitar el sitio.. si gustas revisa toda la filmografía polanskiana que encontrarás en este sitio..

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