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domingo, 15 de enero de 2012

Sangre y Vino (1996) - Bob Rafelson

La leyenda viviente, Jack Nicholson, estelariza esta emocionante cinta repleta de misterios, intriga, asesinatos y engaños, encarnando a un comerciante de vinos, que ve la oportunidad de su vida cuando pretende robar un valiosísimo collar de diamantes en la casa de unos acomodados clientes, y para ello se asocia con un ex convicto, y también con una atractiva y despampanante latina, que es nada más y nada menos que Jennifer López en sus años de juventud, pero con lo que no cuenta es con la tenaz resistencia que le opondrá el hijo de su mujer. El director Rafelson presenta esta apreciable y rescatable cinta, que se ve enaltecida por un reparto bastante respetable, encabezado por el gigante Nicholson, además del buen Michael Caine, Judy Davis, y que se completa con Stephen Dorff, y para dar el toque exótico, veremos a una por entonces bisoña López, en su faceta actoral, que valgan verdades, no es en lo que mejor se desempeña, pero sirve para dar mayor variedad y atractivo a la cinta, el toque de candente fuego latino que impregna toda la acción.

       


En una playa, unos camaradas están pescando, ellos hablan sobre los problemas financieros que tienen. Uno de ellos es Jason (Dorff), un despreocupado joven que no se lleva bien con su padrastro, Alex Gates (Nicholson), que no pasa mucho tiempo en su casa, y su esposa, Suzanne (Davis), es una atormentada y sufrida alcohólica. Alex, que es un comerciante de vinos, visita la casa de Reese, un socio, cuya casa rebusca concienzudamente, aprovecha que el dueño estará fuera tres semanas, e intentará robar una joya muy valiosa, un collar de diamantes. La niñera de Reese es Gabriela (López), una atractiva latina con la que Alex tiene un idilio, pero que es despedida por los Reese cuando dejan la residencia, momento en el que Alex y su socio, Víctor 'Vic' Spansky (Caine), aprovechan y entran a revisar la casa vacía. Ellos revisan toda la casa sola, mientras Jason también es atraído por Gabriela, y la corteja. Alistan entonces el golpe, Vic se asegura de no salir perjudicado en el movimiento, pero cuando Alex debe salir de viaje, discute violentamente con su mujer, y la alcohólica lo ataca ferozmente, lo golpea, se va con Jason, dejándolo medio muerto, y se lleva los boletos y el dinero, y más que nada, el collar.



Alex y Vic los buscan incansablemente, y al fin los encuentran, y buscan en la casa bote donde viven, pero Vic es reconocido por Jason, que lo ataca, y se desencadena una feroz persecución en auto, en la que hijo y madre terminan colisionando, ella se rehúsa a darle el collar a su esposo, pues Jason descubrió su valía, pero ella muere y él queda gravemente herido. Alex y Vic huyen, pero siguen persiguiéndolos, mientras la salud de Vic se va deteriorando, asma y problemas de respiración. Alex habla con Jason, le pide que devuelva el collar, y en todo el enredo, Gabriela, la manzana de la discordia, va jugando a doble banda. Las intrigas y mentiras desembocan en una terrible pelea entre Alex y Vic, en la que el asmático termina siendo eliminado, mientras la policía investiga la ya llamativa situación. El desenlace se aproxima, y Gabriela, enterada ya de todos los detalles, inicialmente delata a Jason, recibe de él el collar para escapar, pero sorpresivamente, regresa y le da la joya a Alex, que tras un enfrentamiento final con su hijastro, se queda con el collar, que termina arrojando al agua, y, malherido, espera una ambulancia, mientras Jason y Gabriela se van, cada uno por su lado.



De esta forma termina esta cinta de narración y argumento más bien sencillos, interesante thriller cuyo dinámico ritmo no da mucho descanso al espectador, mantiene la atención centrada en la historia, y que tiene su mayor atractivo en el reparto actoral, donde el descollante Jack Nicholson siempre es motivo de interés por verlo actuar, completado por Michael Caine y la López poniendo la dosis de sensualidad. Al margen del relativo interés que despierta la cinta, la película puede llegar a ser considerada algo chata por no ofrecer mucho más que su lineal desenvolvimiento, pero cuenta con la enaltecedora presencia de uno de los referentes de la actuación de nuestra generación, el legendario Nicholson, que se luce haciendo lo que sabe, actuar, sin importar si es un film de gran o de pequeña envergadura, se muestra siempre como lo hace en esta cinta, siempre intenso, señorial en todo lo que hace, dominante y elegante, un verdadero señor de la actuación, que tiene el privilegiado deleite de mantener un intenso idilio con el atractivo femenino de la cinta, el fuego latino encarnado en la entonces joven Jennifer López, la despampanante niñera que hará perder la cabeza tanto a padrastro como a su hijastro. Sin ser una maravilla, tampoco decepciona, aceptable y disfrutable cinta.




sábado, 14 de enero de 2012

Mi vida es mi Vida (1970) - Bob Rafelson

El inolvidable Jack Nicholson recibe en esta oportunidad su primer rol protagónico en una cinta, cuyo realizador es un director que más de una joyita será encargado de producir digiriendo a este titán actoral. Bob Rafelson tuvo el privilegio de dirigir no pocas ocasiones a Nicholson, entre las que destacan la cinta que nos ocupa, Five Easy Pieces (1970) y El Cartero Siempre llama dos Veces (1981), es un director que conoce al buen Jack, y muy bien, distinguido y elegante en todo lo que haga, un señor actor, con el que se involucró en más de un proyecto, pues aparte de los mencionados, también fue productor no acreditado de la cinta referente de los sesenta, Easy Ride(1969). Es alguien que definitivamente conoce a Nicholson, supo sacar lo mejor de este actor, y es esta cinta donde por vez primera interpreta un personaje sobre el que recae todo el protagonismo de la historia. Encarna Nicholson a un talentoso y dotado pianista, un músico cuyo desenfrenado espíritu lo hace llevar una vida siempre en movimiento, errante, sin destino definido, que ve su rutina cambiar cuando su padre enferma de gravedad, y con la salud de su progenitor deteriorada, emprende un viaje a casa para verlo, donde pasará unos días con su familia y su novia, en una experiencia que cambiará muchas cosas y desnudará algunos viejos traumas y malas experiencias del pasado del artista y los suyos. Muy atractiva película, e imperdible para los fanáticos del actor que ya he alabado no pocas veces en este párrafo.


                             


Inicia la acción con unos obreros que trabajan en unos pozos petroleros, en la que aparece Robert Eroica Dupea (Nicholson), él vive con su novia, una atractiva rubia llamada Rayette Dipesto (Karen Black), que tuvo una trunca experiencia como cantante. La pareja sale a divertirse con sus amigos, ella es insegura, tonta, hace sentir incómodo a Robert, que sigue trabajando en la petrolera, y jugando al póker con sus camaradas, él es un excéntrico y dotado pianista, que se divierte tocando el piano hasta en un camión en movimiento. Rayette está presuntamente embarazada, Robert está cansado de todo, mientras un cercano amigo de ellos es arrestado por un robo del pasado. El pianista va después a ver a su hermana Tita (Lois Smith), que también toca el piano, y quien le informa que su padre está gravemente enfermo, debe ir a verlo, y planea la travesía por carretera. La enferma y deprimida Rayette acaba siendo su compañera en ese largo viaje, en el que recogen a dos hippies varadas en el camino. Ellas son excéntricas, y una está obsesionada con la limpieza, con evitar la mugre del mundo. Los cuatro viven una singular situación en una cafetería, donde el desenfreno de Robert impacta a las féminas. Al acercarse ya a la casa de su padre, se separan de las hippies y deja a Rayette en un hotel, él sigue solo. Llega entonces a casa, donde su padre ni lo reconoce, pero se va poniendo al día con los demás familiares.




Allí, se siente atraído por la esposa de su hermano Carl (Ralph Waite), Catherine (Susan Anspach), ella es otra pianista que al parecer no le muestra interés. Mientras Carl se recupera de un accidente que le dejó mal el cuello, Robert toca el piano para su cuñada, la conmueve, y aunque él al inicio menosprecia su burdo gusto musical, terminan materializando la atracción, y sosteniendo un intenso idilio. Entonces, inesperadamente, llega hasta allí Rayette, que lo saca de quicio con sus impertinencias, y se realiza una reunión de la familia con unos amigos, snobs seudo intelectuales, pero él necesita hablar con Catherine, está prendado de ella. Sin embargo, Catherine, pese a haberla pasado bien con Robert, está casada con Carl, su hermano, por lo que la adúltera relación no puede prolongarse más, esto provoca pesar en Bobby. Después, el celoso hermano Robert tiene una pelea con el amante de su hermana Tita, una pelea en la que pierde pero desfoga toda la ira por la situación con Catherine. Habla Robert al fin con su padre, Nicholas Dupea (William Challee), el anciano ya está bastante avanzado en su enfermedad, y mantienen una singular conversación, en la que Robert se disculpa por su desordenado estilo de vida, es una conmovedora confesión que lleva al llanto al hijo, tras lo cual es hora de irse. Ya de regreso, soporta cada vez menos a Rayette, se detienen en un grifo a cargar combustible, ella ingresa a la cafetería, y él, tan impredecible como siempre, se va con un camionero, dejando a Rayette con el auto.




Rafelson culmina de esta forma una muy atractiva y disfrutable cinta, en la que tenemos el privilegiado beneplácito de apreciar a un joven Nicholson, al fin protagonista, al fin centro de toda la acción, ya curtido, ya intenso, encarna al arrebatado y estrafalario pianista, tan impulsivo que es capaz de tocar el piano riéndose encima de un camión en movimiento, es un indomable personaje, indómito artista que no conoce de caminos pre establecidos, él solo sigue su instinto y avanza. Y Nicholson no desentona, ni mucho menos, sino que recibe el papel principal y lo interpreta como un baluarte actoral de nuestra generación realizaría tal acción, imprimiéndole la sensibilidad del artista a su personaje, sensibilidad que se enmascara en su salvaje exterior, es un errante y casi nómada sujeto, impulsivo, impredecible, loco, no puede estar quieto ni ceñirse a convencionalismos, excelente papel para que este estupendo actor empiece a configurar su brillante trayectoria, excelso ganador de tres premios Oscar, es todo un gigante. Es por esta película que Karen Black recibiría un Globo de Oro como Mejor Actriz de Reparto por su correcta interpretación de Rayette, la desesperante y tonta pero atractiva rubia que acompaña al pianista en su travesía, significativo viaje que terminará por desnudar al arrepentido Robert, el hijo pródigo que ante el inminente final de la vida de su padre, llora conmovedoramente, se arrepiente por sus pasados errores, por su disoluta existencia. Excelente cinta, buenas actuaciones y el inicio del camino protagónico para un Nicholson que es de esos actores cuya sola presencia enaltece un filme.






                                                                           
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